martes, 12 de junio de 2007

Sueños



Me despierto, otra vez he soñado con que soy aquel inversor de bolsa. No se parece en nada a mí, no solo está soltero y tiene a decenas de mujeres detrás de él, bebe vodka solo y es un triunfador. Yo prefiero el wisky y, aunque sencillo, ser carnicero no está tan mal. Es mi oficio como lo fue antes de mi padre y mucho antes de mi abuelo. La verdad es que no me importaría mucho lo del sueño sino fuera porque cada noche es igual, y no es que se repita sino que tiene su propia continuidad. Pero en fin, me levanto y me meto a la ducha. Me gusta sentir el agua caliente sobre mi piel, me despeja y a la vez tiene un efecto reparador. Voy a la habitación y mi mujer sigue durmiendo. Recojo el pijama y me pongo algo del armario. Ando hasta la cocina y bebo una taza de café. Pongo la radio mientras me preparo algo para media mañana. Procuro no hacer mucho ruido para no despertar a los niños pero aún así cuando salgo ya están viendo la tele. Un programa infantil donde un personaje animal que actúa como un hombre tiene una amiga que es humana y juntos resuelven misterios. ¿Es que nadie se da cuenta de que es un perro que habla? Parece ser que no. Y tampoco de que lleva camisa y corbata, pero no pantalones. Cierro la puerta lo más suavemente posible y espero el ascensor. Espero. Espero. Vale, está estropeado así que bajo por las escaleras hasta la calle. Llego tarde así que decido hacer un sprint hasta la parada del autobús. Por suerte hoy no lo pierdo. Está lleno así que me voy hacia los asientos traseros y me coloco entre una mujer mayor camino del mercado que trata, sin éxito, de aprender a usar el MP3 que probablemente le regalaría su hijo y un vendedor ambulante de CDs. Me intenta vender una película pero la rechazo con un gesto de la cabeza y lo más parecido a una sonrisa que puedo esbozar. Me intenta vender ahora un CD de música de su país mientras me explica que es el grupo de su primo y que se dedican a actuar en bodas, bautizos y comuniones. Le pregunto si también tocan en funerales. No se lo toma muy bien y se baja en la siguiente parada murmurando alguna clase de insulto. Por fin, nadie me molesta (la mujer ha desistido y ahora lee el 20Minutos) y decido echar un sueñecito, aún me queda media hora hasta mi parada.






Me despierto, otra vez he soñado que soy ese carnicero...

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Vale tronco, acabo de tener una iluminacion. Llevo tiempo queriendo empezar una historia que tengo (o tenemos) en mente, y despues de leer tu comentario creo que podria ser un comienzo perfecto para nuestra, y digo nuestra, proxima pelicula "Pollo sobre ruedas: comienza el Rock'n Roll". No se si es porqe la ingente cantidad de cerveza que llevo en el cuerpo no me deja llegar al significado ultimo de tu comentario, o si es que realmente debemos hacerlo y empezar desde auqi este proyecto. Espero que recuerdes el primer borrador que hicimos de esta movida..., un tipo amargado, que un dia decide cortar por lo sano, y vivir un viaje lleno de aventuras y bañado en rock' n roll. Yeah!

Gervasio Epiléptico Hanseter dijo...

pollo...creo que no has captado el mensaje del relato xD. pero tranquilo habrá relato de "Pollos sobre ruedas: comienza el Rock&Roll"

leelo mañana (el relato) cuando estes bienxD

Anónimo dijo...

Vale ya lo he releido.Sublime relato si señor. Ayer no lei la ultima linea y por ello no lo capté bien (aceptemos esta explicación a falta de otra jejej)
.Muy bueno

Anónimo dijo...

osea que el relato es en realidad otro sueño y de ahi la ultima frase eh? interesante.jaja
bueno que conste que yo lo he entendido (y sin necesidad de releerlo)era solo una pequeña broma.
pollo,haremos la pelicula,si señor si señor...
hasta que nos olamos.
fdo.antonio.

Gervasio Epiléptico Hanseter dijo...

eeeeeeeee no, no antonio no lo has entendido. el relato si es otro sueño pero es algo más que eso. Digamos que el sentido del relato es que es un solo hombre que no puede distinguir la realidad del sueño y por tanto no sabe si es uno o es otro. Es decir, carnicero o inversor que para el caso de igual la profesion. sin más, me despido con un húmedo beso a mis dos lectores con nombre preferidos.

Anónimo dijo...

Yo lo he entendido a medias...pero es que ya tengo una edad.

papito

Anónimo dijo...

Anda, que relato tan interesante, a mi ver este es un tío que a pesar de ser un "triunfador", o como para muchos puede ser ese estilo de vida la vida de un triunfador, sueña todos los días con que es un simple carnicero sin aspiraciones en la vida y nada emprendedor ya que sigue el trabajo que se le ha impuesto por tradición familiar. pero claro debe tener un trastorno psicológico, pues en el sueño no solo confunde situaciones lugares caras y todo eso (como me pasa a mi y a la mayoría,....creo..), sino que confunde todos los aspectos de su vida. o esta desequilibrado o amargado.
pepe muy bien, siempre con ese estilo que voy a definir si se me permite, como "el hombre frente a su espejo" pues que es esto sino un hombre frente al espejo su subconsciente, no? o las antipodas de la mente o algo asi...jajajaja.


Un abrazo para todos, y a ver si nos vemos pronto en condiciones.... (ya me entendeis)

Gervasio Epiléptico Hanseter dijo...

me gusta eso del hombre frente al espejo

Anónimo dijo...

Bueno pues como antes he confesado que leía tu blog y me has recriminado por no escribir nunca nada, ha llegado el momento...Aburrida como estoy del Derecho he pensado en leer tu "sueños" otra vez a ver si me venía la inspiración y ha resultado que sí.
Otro relato sublime de los tuyos en el que dos elementos opuestos se mezclan perfectamente (en este caso el sueño y la realidad, o como visitante ocasional dijo, el espejo del subconsciente...)hasta un punto en el que se hace casi imposible señalar una línea que los separe.
En fin, ya sabes que me encanta tu estilo y que es un talento que deberías explotar tu que puedes. Espero que nos sigas premiando con narraciones como esta en el futuro, que las tienes y muy buenas, y podrías animarte y escribirnos algo más largo pues siempre me quedo con ganas de leer más...El caso es que tienes una forma de escribir con mucha personalidad y eso, probablemente, sea lo más dificil.